La soledad. Rolando Enrique Rosales Murga.
Si voy hacia la soledad es porque ella me abraza, en su presencia crezco. Me deleito cuando mi compañía es un libro y me invita a navegar por letras raudas y pausadas, por conocimiento siempre por adquirir. Desde niño he gustado buscar mis propios proyectos, ante los humanos abyectos yo prefiero mi soledad, y aunque tengo amigos, contables con los dedos de las manos, y mi familia que me ama busco la compañía de la soledad para comprender mejor el devenir de la vida. Cuando era adolescente prefería escribir en la madrugada, cuando el silencio reinaba, lo único que se movía era el ritmo de la inspiración dictándome, sólo el lapicero acariciando la hoja o un teclado sonando con ritmo desenfrenado mientras a borbotones las palabras emergen. La melodía del silencio sólo los poetas la disfrutamos.