Marimba. Rodimiro Gramajo.
Renaces de la selva cotidiana, donde el quetzal te viste de colores, el colibrí succiona de tí sus cálidos sabores para decirle a Guatemala, eres gloria tan sincera. En tí convergen los inéditos versos, aquellos ajenos a los cierzos donde tus teclas son para ellos inspiración y para mi patria una cándida oración.